Saltar al contenido
← Opinión
8 oct 20263 min de lectura#opinion#elecciones#onpe#jne#lopez-aliaga#lima#fraude-elector

Cuando el que va primero desconfía del conteo: López Aliaga contra la ONPE

López Aliaga ataca al árbitro electoral antes de que los JEE resuelvan una sola de las 1,917 actas observadas. Sembrar duda desde el primer lugar no es fiscalizar: es un relato de fraude preventivo.

Por Qhawaq

Portada: Cuando el que va primero desconfía del conteo: López Aliaga contra la ONPE

La duda se instala justo donde se decide la elección

El candidato a primer regidor de la lista que encabeza el conteo oficial en Lima está atacando al árbitro antes de que exista una sola resolución de los jurados electorales. La elección para la alcaldía de Lima se define, precisamente, en el tramo que él descalifica: 1,917 actas observadas que serán enviadas a los Jurados Electorales Especiales (JEE) para que determinen su validez La República, una diferencia de casi 45,000 votos La República y un calendario que los propios especialistas en derecho electoral estiman en cerca de un mes de trabajo El Comercio.

El presidente del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), Roberto Burneo, fijó el 28 de octubre como tope para los recuentos y apuntó a los primeros días de noviembre para tener resultados La República. La ventana en la que la duda se instala es, exactamente, la ventana en la que se resuelven las impugnaciones.

El conteo oficial ya se movió en su contra, no a su favor

El relato de fraude choca con un dato incómodo: el conteo que López Aliaga descalifica no lo ha favorecido a él, sino a su rival. El boca de urna de Datum le daba 31.2% frente al 25.2% de Francis Allison, una ventaja de seis puntos Gestión. El conteo oficial de la ONPE, en cambio, ubica a su lista en 27.7% contra 26.8% de Allison, con una distancia inferior al punto porcentual La República. Dicho de otro modo: el proceso que él descalifica ha acercado a su rival, no lo ha alejado.

Eso no prueba nada por sí solo, porque el boca de urna es una estimación con margen de error. Pero sí desarma el corazón del "anforazo": si hubiera una maquinaria para darle el triunfo a Allison, los resultados oficiales apuntarían en la dirección contraria.

Fiscalizar no es sentenciar antes de tiempo

Un candidato tiene todo el derecho de vigilar el conteo. Lo que ya no es fiscalización es llamar a la ONPE "mañosos" y "grupo criminal" Ojo, declarar "yo no confío en la ONPE" Ojo y sostener que "la única posibilidad es que la ONPE haga un anforazo y cambie el acta" La República, todo antes de que un solo JEE se pronuncie.

Esa es la mecánica del fraude preventivo: se construye la acusación cuando todavía no hay un hecho que la respalde, de modo que cualquier resultado desfavorable quede, por definición, manchado. Si el JEE resuelve a su favor, el sistema funcionó; si no, fue el "anforazo". No hay escenario en el que el árbitro salga limpio, salvo el que lo declara ganador.

Lo que se juega el vecino

Esto no es un pleito entre candidatos. Quien gobierne Lima administrará la seguridad ciudadana, el transporte y un presupuesto municipal que impacta la vida diaria de millones de personas. Un resultado que llega con un relato de fraude instalado de antemano no solo debilita a la ONPE y al JNE: condena al próximo alcalde, sea quien sea, a gobernar cuatro años bajo la sospecha de haber llegado mal.

La confianza electoral es un bien público. Se puede exigir que cada acta se revise, pero no se puede sembrar la duda y después pedir calma cuando los resultados no respaldan el relato.

Suscríbete a Opinión

Cuando escribo, te llega.

Recibe en tu correo cada análisis de Qhawaq apenas se publica. Sin spam; tu dato no se comparte.